A la Suisse (dis puá, ten poins)
¥ Viernes, 21 de Noviembre de 2008
Europa ya no es Europa desde que Suiza no es capaz de comerse un torrao en Eurovisión, la verdad. El país anda de capa caída, con la extrema derecha campando a sus anchas entre vaques y estables, con los relojes japoneses quitándoles sitio en las estanterías desde hace décadas, y con el chocolate belga robándoles espacio en nuestras neveras.
Si ya la mudanza de Casta a la Confederación Helvética ha supuesto un revulsivo, el anuncio de que voy para allá ha causado la euforia nacional. Me han contado que casi hacen día de fiesta nacional. La bolsa de Zurich ha abierto al alza y todo, ya ves tú. Hasta se han buscado una excusa medioambiental para adornar los edificios ante mi llegada.
Qué placer da esto de que una siga saliendo con sus millones a cualquier sitio y los bancos se piensen que voy a dejarles la pasta.
No sé si me abriré alguna cuenta bancaria más, la verdad, pero igual sí que me subo con un par de mucamos al Top of Europe a imitar a los gansos estos, pero bien hecho, jurjur.



