Entradas con la etiqueta ‘Saturday Night Fiber’

Por un día, fui FIBer

¥ Lunes, 21 de Julio de 2008

Lo cierto es que para estar viejuno, el Morrisey este se conserva la mar de bien

Con la pereza que me daba el FIB (por aquello del campin) y el Summercase (por el secarral lleno de polvo), he salido la mar de contento con esto del Saturday Night Fiber, una subsede del FIB en el Recinto Ferial de Madrid para putear al Summer y quitarles clientela madrileña, después de que los del Summer decidieran poner su festival el mismo finde que el de Benicàssim, para quitarles al FIB clientela en general. El caso es que esto de tener el festival cerquita de Madrid, en un sitio con césped, con una visibilidad estupenda desde muchos puntos (lo mismo podías darte de codazos en el gallinero, como verlo tranquilamente desde las gradas o subir más arriba y tirarte en la yerba viendo el espectáculo).

Lo mejor de la noche, claro está, fue Mika con el espectáculo que montó y la animación que nos dio para terminar la noche. Sin desmerecer a Morrisey, que estuvo estupendo recordando viejos éxitos y próximas canciones. A Siouxsie la vimos en la lejanía, lo mismo que a My Bloody Valentine y Hot Chip (a los que aproveché, de paso, para echar una siestecita).

Así que me lo pasé teta con mimanué, Soliloco, Álvaro y contraparte, y demás personas humanas que andaban por ahí. Eso sí, como sé que soy cantidad de trend marker de esos y que andáis la mar de entusiasmados ya con ir el año que viene todos, advierto a los señores epilépticos que se ahorren el ir, porque no es que les vaya a dar un ataque, es que van a encadenar uno detrás de otro, sisisi.

Los cencerros no se acoplan

¥ Lunes, 14 de Julio de 2008

Mimanué, tomando el fresco al poco de despertarnos el sábado en el pueblito

Pues sí, ya se terminó el fin de semana pueblerino. Pueblerino por aquello de haber estado en el pueblito de las montañas del interior de Castellón, que de pueblerina la gente de por allí no tiene nada. Al menos, con las que yo me relaciono, clarostá. Muy bien y muy divertido todo. La lluvia también, molt graciós. Incluso esto de conducir por la carretera, que nos ha hecho darnos cuenta lo inconscientes que son en este país que, aún sabiendo que yo iba a conducir un coche, decidieron salir a la carretera.

Y nada, que recordando cosas de las que no os había hablado, he recordado que con esta manía que nos ha dado últimamente de ir a conciertos (y este sábado, más) nos hemos dado cuenta del poco interés que hay en controlar una cosa tan horripilante para los oídos como es el acoplamiento. Porque en unos y en otros tocaran el bajo, la guitarra, cantara la cantanta, o cantara el cantante, ruidito que te crió.

Todo menos el cencerro, ya ves tú. El cencerro, ese instrumento tan como de pueblo, que no pueblerino, tan del Medievo, tan de vaques y cabres, ahora resulta que es lo más de lo más tocarlo en los conciertos de los modernos y, lo más importante, no se acopla nada de nada.

Así que, tras el éxito arrollador del Guitar Hero, no te extrañe en breve pegarte con tu vecina para conseguir el último Cencerro Hi-Power para la Wii (con su versión adaptada para DS, evidentmuá).