Pelea en el Vaticano
¥ Martes, 7 de Octubre de 2008
Bueno, reconozco que he exagerado un poco bastante con el título de la entrada, pero que sepáis que en mis pensamientos más profundos visualizo perfectamente a Benedicto XVI tirándose reproches, escupiéndose y tirándose de los pelos. Aunque también debo reconocer que cuando toca la parte de tirarse por los suelos, mis instintos tranforman al rato a ambos en buenorros de tomo y lomo y la cosa deviene un poco en reconciliación y las cosas sexuales que derivan de la misma.
Oye, que yo no niego que tras el fervor antagonista de estos dos, también se reconcilien en la vida real cual actores de Bel Ami venidos a menos, pero lo que tengo claro es que no los quiero en mis fantasías sexuales, mira tú lo que te digo.
El caso es que el Bene (católico) y el Shear (judío) andan a la gresca porque Ratzinger Z ha decidido que Pío XII era la mar de solidario. Y vale que por un lado le diera la mano a los nazis, pero por la otra bien que le tapaba las miserías a los judíos, y que eso es mano de santo y, por tanto, deberiamos subirle a los altares para que pudiéramos cortarlo en trocitos y distribuirlo por unas cuantas iglesias y poder adorarle y sacarle en procesión y pedirle que la cosecha de tomates nos salga estupenda. Pero Shear-Yashuv Cohen dice que no, o sea, que no, que un beato de verdad de los de toda la vida, no iría de la mano de un dictador con bigote. Y el otro le responde que “qué dices ¿y Escribá de Balaguer? ¿qué?”. A lo que el rabino de Haiza contesta que mierda para Escribá, a lo que el monaguillo contesta que anda harto de la mierda pal mensajero que va y viene, y que se dejen de zarandajas y se den un besito de perdonarse… Yo, que he visto muchas pelis en esta vida, ya me sospecho el final de la historia, tiatiatia.
Total, no sé tú, pero yo saco dos conclusiones claras: que en breve tendremos a un filonazi (bueno, a otro más) subido a los altares; y que en el Vaticano se buscan cualquier excusa para montarse una escenita que ni Jeff Stryker en sus mejores momentos.
Ainsss, ya me los estoy imaginando montando la peleíta, ñam ñam.





