Tengo una piel estupenda
¥ Martes, 14 de Octubre de 2008
El otro día andaba yo tomando café en una cafetería chic que tengo por la oficina cuando de repente noté como cierta persona sentada al lado mía iba acercando su cara hacia mí mientras ponía expresión de admiración y hacía gestos que indicaban que iba a decir algo importante. Yo ya iba echando mano al mucamo porteador de fotos autografiadas (foto de arriba) porque me esperaba un “¡Eres Maggie Wang!”, pero no. La muy fresca soltó un “tienes una piel estupenda”, lo cual me dejó trastocado como minuto y medio, debo reconocer.
Pues claro que tengo un cutis estupendo. Es lo que tienen estos genes de semidiosa que Dior me ha dado, y mis miles de años de tratamientos avanzados (según su época): desde el barro del jardín al caviar, pasando por el hilo de oro, el aloe vera, la leche de burra o las sales del mar muerto.
Pero esto no quita que si andas al lado mío, lo que realmente debe dejarte patidifusa es estar al lado de Maggie Wang, lo cual debe epatar a cualquier, nublarle la vista y no permitir más que admirar la aureola que me rodea a cada sorbo de café que doy, tiatiatia.
Y mientras en estas estamos, la Tierra sigue girando, la exposición itinerante del Año de la Patata llega a Madrid, los judíos celebran su fiesta de alabanza a la cosecha y la Ministra Aído se va a celebrar el día de las mujeres rurales a Zaragoza. Todo muy labriego y de grietas en las manos ¿no?
En fin, volviendo a pieles estupendas, uséase, a mí, anoche vimos Dr. Horrible Sing-Along Blog, que es una cosa superdivertida. Aquí os dejo el primer episodio.
Estaba leyendo yo ayer a la nunca bien ponderada 


