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En Cádiz

¥ Miércoles, 3 de Febrero de 2010

En Cádiz somos superestupendas y sorprendemos al viajero (y a la viajera)

Pues eso, que estoy por Cádiz, en esto de la reunión informal de féminas importantes del continente dando el punto de vista de las dificultades que padece una semidiosa megarrica, adorada por millones de personas. Para que aprendan a manejar sus ministerios, creo que les voy a dar una charla sobre mucaming management. Entre otras cosas, les contaré que esto de enfrentar la crisis con reducción del gasto es como que muy de clase media y baja. Una señora poderosa de verdad sigue gastando como si con ella no fuera la cosa. Por supuesto, una no se jubila ni a los 65 ni a los 67 de esto de ser señora importante así que discutir sobre el tema también es signo de pobretona.

Ah. Y las señoras bien tampoco celebramos el décimo aniversario de la prensa gratuita, que además de gratuita la reparten en los accesos al transporte público y de eso no practicamos.

Ay, qué difícil es esto de enseñar a cuidar tooooooodos los detalles (sin que un gili decida ponerse a ver fotos de tías en bolas mientras das una charla).

Uno rapidito

¥ Miércoles, 20 de Enero de 2010

Pues andaba yo la mar de concentrado en la cosa valenciana y se me había pasado por alto que ya han empezado en Cádiz con las preliminares del concurso del Falla para Carnavales. Además, este año viene con cierta polémica porque se presenta una chirigota (Los Pre-parados) en la que viene gente famosa, pero de Sevilla: César el de los Morancos, José Manuel Soto o Monchi (al que imitaban tanto en el Al Ataque de Alfonso Arús).

Y, como es un cortito, os dejo resolviéndole la duda a Didi, que el otro día pedía que alguien le explicara (en francés, silteplé) que es eso de las “manueladas”. Y también a Leon, que usa el traductor de google para comunicarse con nosotras y desea saber quién es el chico caliente que acompaña aquel post. Ah, por último, agradecer a Mario que me aclare que a Lys Assia no la meten en formol entre Festival y Festival de Eurovisión.

Qué gente más rara

¥ Viernes, 14 de Agosto de 2009

Cádiz es estupenda, por no decir que Cádiz es maravillosa.

Eso sí, llevo dos días y estoy empezando a pensar que tantos años con tanto exceso de tinte pal pelo creo que está empezando a afectarle a la gente, que hace cosas muy rawras.

Yesuipetisuis

¥ Lunes, 13 de Abril de 2009

La Teo, que resulta que no es rubia natural, ya decía yo que no era tan tonta
O algo así que se dice cuando ha vuelto tras una larga marcha. Que ya sé que me habéis echado de menos cantidad y que ha habido conatos de suicidios masivos ante mi falta de señales de semivida, tiatiatia.

Pero es que tenía que dejar que los Wang Kenobi disfrutaran de mi presencia y que la población de Cádiz tuviera también su dosis de Maggie en la cercanía, que hacía unos meses que no me veían.

Tal ha sido el recibimiento de mi semipersona y de la de mimanué, que a la Teo le dio un ataque terrible de celos y el Viernes Santo no salió en la procesión del Santo Entierro. Superfuerrrte. Es más, el bastón de mando se lo dejó al concejal de fiestas, el mismo que chupó toda la cámara que pudo en Carnavales, es el mismo que también chupa en Semana Santa.

El caso, una pena. Que el chico este iba con la sonrisa puesta gran parte del trayecto y eso no vende nada, que la que lo hacía muy bien era la Teo con su velo puesto, su cara compungida y sus manos recogidas. Le faltaba sacar el cilicio y ponerse a gritar un “penitentia agite” en mitad del tumulto para hacer la escena redonda.

Pero no, no lo hizo. Se largó vete a saber donde y ahí nos dejó, tristas y desconsoladas, a quienes esperábamos ansiosos (y ansiosas) su salida de la Iglesia delante del féretro de Yisuscrais.

En fin, como diría Mayra Gómez Kemp, eso se merece un gran ¡ohhhhh!

Si no eres Maggie Wang…

¥ Jueves, 12 de Febrero de 2009

Mi mucamo filósofo, que lo tengo de retiro, que quería encontrarse consigo mismo y se ve que se encuentra mucho

“Si no eres Maggie Wang, no eres nadie”. Eso es lo que suelen repetirme algunas de mis mejores amigas. Concretamente las que van del puesto 153 en adelante de mi top MMA. Bueno, ya sabéis que el Top MMA es mi top de Mis Mejores Amigas, nombre supermegaregistré a nivel mundial y parte del extranjero que obligó a Zapatero a cambiar su MMA (Ministerio de Medio Ambiente) por la cosa esta rara que se fabricó de MMAMRYM, que es algo así como demasiado lioso como para que las neuronas de ninguno de mis mucamos sepa muy bien lo que significa.

“Si no eres Maggie Wang, no eres nadie” es lo que me dicen ellas y yo siempre les añado que si, encima, no vives en Madrid, eres menos nadie todavía. Ahora tendría que soltar una parrafada filosofal sobre la posibilidad de ser menos que nada, pero debo confesar que mi mucamo filósofo anda entretenido en otros menesteres, como comprobáis en la foto de arriba.

A lo que iba. Un tal Johan Lorbeer resulta que es profesor universitario de Arte y, en su tiempo libre, le da por ir de ciudad en ciudad, pegándose a una pared durante tres horas dando la impresión de estar levitando. Ayer estuvo en Madrid. Mira tú por donde, la mayor parte de los medios de comunicación se han hecho eco de la noticia. Algunos, incluso, nos cuentan que ha desvelado su truco en Madrid ¡tachán!

Sin embargo, mira tú qué cosas, los mortales y mortalas que paseaban hace casi un año por la plaza del Palillero en Cádiz ya vieron al señor este colgado de la pared. Y, lo más supergordo de todo, es que al terminar no se desvaneció por arte de magia en medio de polvos mágicos dejando a los viandantes y viandantas con la duda del truco ¡No! Sino que se quitó el arnés delante de todo el mundo. Pero, bueno, si no lo haces en Madrid es como si fueras menos que nadie.

Eso sí, tampoco os llevéis ahora las manos a la cabeza que, como le digo a mis Top MMA 153 en adelante, Maggie Wang seguirá siendo el centro de atención del mundo y parte del extranjero esté en Madrid, en Cádiz o en las Seychelles, tiatiatia.

Un post me inspira Sota

¥ Miércoles, 24 de Septiembre de 2008

El pobre hombre este, que tras lo del polvorín, se le quedaron un poco rasgados las vestiduras, sisisi

Leyendo el post con el que Sota nos ha deleitado, me ha venido la inspiración y os cuento las bonitas historias religiosas que hay por Cádiz.

- En Cádiz tenemos de patronos a San Servando y San Germán, porque eran cristianos que vinieron a convertir a la ciudad y nos los cargamos nosotros mismos. La gente pasa de ellos, pero bueno, tienen un par de estatuas y patronos se han quedado.
- De patrona tenemos a la Virgen del Rosario. Nadie sabe muy bien porqué y no se le hace caso tampoco demasiado. La Iglesia en la que está es bonita de ver y la pintan con su blanco y su doré (la Iglesia, no a la Chari).
- Cuando nos vino la peste, el Nazareno hizo un pimpampún y la eliminó de la ciudad en, hmmm, bueno, en un tiempo prudencial. Como los puestos de patronos y patronas ya estaban cogidos, pues le hicimos regidor perpetuo. Y tenemos a la Teo todos los años cediéndole el bastón de mando y procesionando delante suya, sencilla que es ella. Bueno, el Nazareno, de paso, dejó la peste el tiempo necesario por Sevilla para quedarnos con el monopolio del comercio con América, que no nos gusta que nos quiten el protagonismo y era algo de mucho poderío en la época.
- En Cádiz, que no nos gusta que nos quiten el protagonismo (¿ya lo he dicho?), aprovechamos que el maremoto pasaba por Lisboa para tener nuestra megaola particular (tsumani, que diría mi amiga la Preysler). Casualmente, la Virgen de la Palma la paró en el punto exacto donde el cura de turno plantó el estandarte con su imagen. A esta, como ya no quedaban títulos que regalar, la gente le aplaude mucho en Semana Santa.
- En la posguerra, un polvorín del ejército estalló y destruyó una parte de la ciudad. Se dice, se cuenta, se rumorea (que, pal caso, es lo que hacen con el Nazareno y la peste), que un buen hombre que pasaba por allí, en un acto de locura, hizo un pimpampún y consiguió que sólo estallara una parte del mismo, que si llega a estallar todo nos quedamos sin ciudad y parte del extranjero. Lo cual hizo que yo esté aquí, porque mi abuela sólo vio cómo la onda expansiva la empujó de la cocina hasta las escaleras en lugar de saltar por los aires hasta Jerez de la Frontera. Al hombre en cuestión, como ya no quedaban títulos ni aplausos en Semana Santa que repartir, le despacharon con un par de palmaditas en la espalda.

Y como diría mimanué, lerele, lerele, desde entonces se bailan los fandangos.