Mucamos
¥ Miércoles, 12 de Noviembre de 2008
Mira que las megarricas compartimos secretos sobre qué mucamos contratar y cuáles no, que tenemos nuestras listas negras no sea que nos salga uno cualquiera al que le traiga al pairo su trabajo y prefiera ir de plató en plató contando las miserias internas de la familia más ideal. Porque yo veo Mujeres Desesperadas y a mí ya no me engaña naiiiide, que sé que detrás de cada puerta bien pintada, tras un jardín con unas petunias estupendas y unos cristales sin mácula se esconde muuucha chicha, sisisi.
Pensé que tras el episodio de Vicky Beckham con la Loos la gente se lo había aprendido (que lo de la Rociíto para las megarricas no cuenta), pero resulta que no. Ayer me llamó Brad Pitt para lamentarse de lo tonto que había sido por no haberme hecho caso. Fue el lunes por la noche al estreno de su nueva peli y ante la avalancha de paparazzi, un mucamo segurata se le acercó pero no para protegerlo sino para empujarlo como si de otro paparazzo que pretendiera colarse se tratara, tiatiatia.
Vale que igual mis mucamos no sean muy competentes, pero por lo menos son bonitos de ver ¿no? Pero es que, por la fotos que he visto, el chavalote este no tiene por donde cogerlo (léase, salvarlo si me lees desde Sudamérica).
No sé, que hay que tener un poco más de criterio. Por ejemplo, al siguiente yo le podría presentar al Mira Quien Baila, pero desde luego no lo elegiría de mucamo niñero:
(bueno, a la madre tampoco la admitiría como niñera, la verdad)
O a este que contraté de mucamo esquiador acuático, al que tuve que enseñarle dónde se puede y donde no se puede practicar el deporte ese.




