Entradas con la etiqueta ‘Benedicto XVI’

Pa habernos matao

¥ Lunes, 3 de Noviembre de 2008

Que una cosa es que sea la noche de los muertos, y otra de los mataos, que no que noEste fin de semana me lo he pasado teta, salvo el sábado, que me lo pasé tirado en el sofá. Ni vimos a ÁdC ni vimos a Don Otto, ya ves tú qué fort todo. Tampoco me crucé con ninguna de mis 25 mejores amigas más ricas el domingo por Estampa. No que yo tuviera alguna expectativa de cruzármela, sino porque ya todos sabemos que Estampa es una feria así como muy de clase media, de gente sin pasta para comprar obra original y se conforma con reproducciones.

Eso no quita para que a mí siempre me haya llamado la atención el ambientillo que hay. E incluso te puede ayudar a descubrir la obra de algún autor menor, que está empezando y que promete. Y, una, que cenó de cerca con grandes mecenas de la Historia, tipo algún Médici y algún Sforza, sigue teniendo esta cosa de comprar cosas a autores noveles para que tengan dinerillo que gastar en pintura cara y tal y tal. Aunque en esta edición, tampoco es que me entusiasmara nada de nada. Nuestro peluquero favorito, incluso, se interesó por un warhol que salía por 18.500 EUR, ya ves tú ¡qué frescos! ¿Dónde se ha visto que los warhols se vendan tan baratos? ¿ein?

Por no cruzarnos, no nos cruzamos con ningún muerto de los que suelen revivir estos fines de semana. O igual sí que nos cruzamos con alguno, pero se ve que ahora lo disimulan la mar de bien. Que con esto de celebrar Halloween, uno ya no se aclara. Que conste, que yo no tengo nada contra la celebración esta, nonono, que yo superafavor de todo lo que suponga una fiesta y un disfraz.

No hay nada como hacer este tipo de fiestas para demostrarte lo bien que se lo pasa uno estando vivo en lugar de en el cementerio. Mucho mejor eso que no lo que nos cuenta el Benedicto, que nos cuenta cómo en el día de todos tus muertos a él le dan ganas de tirarse por el balcón. Bueno, él lo dice finamente con un “sentimos encenderse en nuestros corazones el deseo de unirnos para siempre a la familia de los santos”.

Lo dicho, el Papa, pa habernos matao.

Pelea en el Vaticano

¥ Martes, 7 de Octubre de 2008

En la carrera por llegar a la beatificación, a alguno se les ve el plumero (u otra cosa)... Qué bonita metáfora que me he buscado ¿eh?

Bueno, reconozco que he exagerado un poco bastante con el título de la entrada, pero que sepáis que en mis pensamientos más profundos visualizo perfectamente a Benedicto XVI tirándose reproches, escupiéndose y tirándose de los pelos. Aunque también debo reconocer que cuando toca la parte de tirarse por los suelos, mis instintos tranforman al rato a ambos en buenorros de tomo y lomo y la cosa deviene un poco en reconciliación y las cosas sexuales que derivan de la misma.

Oye, que yo no niego que tras el fervor antagonista de estos dos, también se reconcilien en la vida real cual actores de Bel Ami venidos a menos, pero lo que tengo claro es que no los quiero en mis fantasías sexuales, mira tú lo que te digo.

El caso es que el Bene (católico) y el Shear (judío) andan a la gresca porque Ratzinger Z ha decidido que Pío XII era la mar de solidario. Y vale que por un lado le diera la mano a los nazis, pero por la otra bien que le tapaba las miserías a los judíos, y que eso es mano de santo y, por tanto, deberiamos subirle a los altares para que pudiéramos cortarlo en trocitos y distribuirlo por unas cuantas iglesias y poder adorarle y sacarle en procesión y pedirle que la cosecha de tomates nos salga estupenda. Pero Shear-Yashuv Cohen dice que no, o sea, que no, que un beato de verdad de los de toda la vida, no iría de la mano de un dictador con bigote. Y el otro le responde que “qué dices ¿y Escribá de Balaguer? ¿qué?”. A lo que el rabino de Haiza contesta que mierda para Escribá, a lo que el monaguillo contesta que anda harto de la mierda pal mensajero que va y viene, y que se dejen de zarandajas y se den un besito de perdonarse… Yo, que he visto muchas pelis en esta vida, ya me sospecho el final de la historia, tiatiatia.

Total, no sé tú, pero yo saco dos conclusiones claras: que en breve tendremos a un filonazi (bueno, a otro más) subido a los altares; y que en el Vaticano se buscan cualquier excusa para montarse una escenita que ni Jeff Stryker en sus mejores momentos.

Ainsss, ya me los estoy imaginando montando la peleíta, ñam ñam.