Jarl
¥ Martes, 2 de Diciembre de 2008
Mira tú las horas que son y yo con estos pelos, sisisi. He estado con un zafarrancho de combate, peligro mundial, agujero negro universal, que me ha atrapado todo este tiempo. Y es que cuando un problema terrible asalta al planeta, hay quien, con muy buen criterio, por supuesto, decide llamarme a mà para que haga acto de presencia y con mi glamour tape cualquier alarma social.
Ya estoy libre, como podréis comprobar. Lo cual no significa que haya habido ya un final feliz pero, por lo menos, las personas afectadas están en estos momentos pensando en lo divina de la muerte que soy y lo estupendamente que visto, en lugar de andar preocupadas por la llegada del leviatán.
Asà que puedo puedo probar, que tengo la mar de testigos y testigas, que yo no he sido la que ha robado en Australia los 130.000 pechos hinchables esos que iban a regalar la Telva de turno en su próxima edición, tiatiatia. Tratándose de temas de pectorales, yo ya les he dicho a la policÃa que igual podrÃan preguntarle a cierto bloguero vigoréxico, que ayer, mira tú qué casualidad, hizo una entrada de esas que fijo tenÃa programadas, mira tú lo que te digo.
En fin, en previsión de que esto de escribir tarde no vuelva a suceder, intentaré que mi mucamo escribidor actualice esta noche, aprovechando que mimanué se dedica a ver Gran Hermano. Por cierto, ya podrÃa la Milá aprender del Reino Hundido, donde van a hacer un estudio sobre la gripe al estilo GH. Eso sÃ, en lugar de inocular la gripe a un concursante, yo le inyectarÃa el ébola a la propia Milá y la encerrarÃa en la casa con todos los demás, sisisi.







