Más chorradillas
¥ Viernes, 10 de Octubre de 2008
Esto de la crisis ya sabéis que a mà no me afecta en lo más mÃnimo, que aunque perdiera la mitad de mi fortuna, bien aprendisteis en la escuela que la mitad de infinito sigue siendo infinito. Pero, clarostá, cuando prácticamente todo en el Universo ahora ronda alrededor del tema de la crisis, uno llega a tener una verdadera crisis de inspiración que ya no se sabe ni de qué hablar.
Eso le pasa a cualquier mortal, pero como yo soy eterna, semidiosa y eterna, a mà las ideas no se me agotan, y os voy a regalar unas cuantas asÃ, de gratis, para todos ustedes y todas ustedas.
Porque para todo el mundo se acercan fechas de bodas, que me lo sé yo, que mi mucamo lector de blogs (foto de arriba) me lo cuenta, y lo de ingresar dinerito como que ya resulta igualmente poco original. Porque en estas cosas una debe saber sorprender, con estilo y buen gusto, como mis paisanos los japos y las japas, que de una cosa aburrida han conseguido desarrollar un nuevo concepto que hace que no odies demasiado los códigos de barras.
Lo dicho, que si tienes alguna casamentera con gato, le puedes regalar un original mando a distancia para gatos. Si eres un poco pobra, puede que te dé reparo gastarte 9,99 USD en una chorrada que con casi toda probabilidad no servirá para nada, pero si no lo eres, no seas boba y cómpratelo.
Y hablando de casamenteras con gato que vivan, esto de Suiza me ha hecho venir a la mente la fragancia con olor a chocolate que venden en Sephora, que yo no la he olido aún pero tiene su aquel ser objeto del deseo de todos cuantos adictos al cacao están desperdigados por el planeta Tierra, mira tú lo que te digo.
Y si eres más de comerlo que de oler a ello, oyesss, siempre puede comprarte unas tabletitas de FatPig, autodefinido como Oinkganic Milk Chocolate. Siempre es una buena excusa para cogerte el jet privado e ir a los USA o a Canadá, aunque también te lo puedes comprar online.
O si eres pobra de verdad, pero a original no quieres que te gane nadie, pues regala, previa descarga, el Libro de Cocina de los TestÃculos: Cocinando con pelotas.








