Eso se merece un gran ohhh
¥ Martes, 23 de Diciembre de 2008
Como insististeis una y otra vez en recordarme ayer, hoy sigues siendo igual de pobra que ayer, estimato lector. Se ve que no tenemos a muchos sorianos por estos pagos, lo cual me parece de terrible a muy terrible. Porque ahora Soria mola, en Soria ahora hay pasta para parar un camión, sumando todo el PIB de Soria se iguala una parte pequeña de mi propio PIB, mientras que antes de ayer igualaba tan sólo una parte ínfima.
Ahora tienen dinero para montarse una plataforma en condiciones de Soria Existe, y no aquello que se montaron calcamonía barata y con poco sentido de los de Teruel Existe. Y llegará primero Mango o Blanco, después El Corte Inglés, Vital Dent y Corporación Dermoestética. Enseguida asaltarán los locales vacíos los Armani, Bulgari, Vivienne Westwood y demás marcas de las que me molan. Decidirán que votar a Zapatero se les queda ridículo y comenzarán a inscribirse para poder votar a Obama y comprar sus chocolates. Y, en pocos años, con AVE que te coloque directo en el aeropuerto de Burgos en 20 minutos (el ruido de aviones queda muy mal y hay que alejar el aeropuerto, razón por la que en Cádiz lo pusimos en Jerez, ejem) se convertirá en pequeña capital del encanto y del lujo, en una coqueta Milán-Venecia-Praga a la que todos querremos ir para disfrutar de la buena vida.
O, vete a saber. Con tanto dinero loteril, lo más probable es que se impacienten y decidan que Soria se les ha quedado pequeña y poco glamurosa y que el rosa de los billetes de 500 euros no les combinan demasiado bien con el paisaje machadiano que les rodea. Y comiencen el éxodo hacia ciudadades más molonas de alrededor, como Burgos, la bella Easo, Madrid, París o (el buen gusto no se reparte con el Gordo) la Riviera Maya o Miami. Y Soria seguirá perdida en la Meseta, al fondo a la derecha, con algunas fruterías vendiendo más tomates de primera y el Zara haciendo una caja algo mejor.
En definitiva, una pena de oportunidad perdida. Si ya lo dicen por ahí, que esto del juego no debe ser bueno ¡leudópatas! Se os va a secar la boca.
Hoy es el día en de las I wanabee Maggie Wang. Hoy es el día en el que os encomendáis al Espagueti Volador u otros dioses y diosas para sobrellevar mejor esto de la cuesta de enero con crisis económica. Hoy es el día en el que os daréis cuenta que esto de tener a alguien en paños menores que te lea la prensa por la mañana para evitar cansarte tu vista, no es cosa de snob, sino una cosa muy necesaria. Hoy es el día en el que intuyes porqué, en el fondo, Angela Channing no era tan mala, que lo que hacía era defender su fortuna. Hoy es el día en el que sabes porqué es lógico imponer sanciones económicas a Cuba y no a Arabia Saudí. Hoy es el día en el que apoyas a las Nuevas Generaciones en su lucha contra el salario mínimo porque nadie tiene que decirle a tus mucamos que deben cobrar una mierda si ellos prefieren cobrar media mierda. Hoy es el día en el que empezaréis a comprender que sí merece la pena pagar una burrada por un armani, un zegna o un cavalli, porque la marca te distingue del populacho y, para eso, no hay precio. Hoy es el día en el que igual empezáis a pensar que los más ricos (no ya las megarricas, como yo) no tienen porqué pagar una burrada de impuestos para que los más pobres puedan ir al médico a perder la mañana y llevarse las midisinas gratis.
Hace ya tiempo, cuando RTVE perdió (los traspapeló, más bien) los derechos de Operación Triunfo, se sacaron de la manga aquel programa ho-rro-ro-so que ni me acuerdo como se llamaba, pero que nosotros rebautizamos como Apadrine un Fracasado. Consistía en que una serie de aspirantes a cantante o cantanta se presentaban al concurso, y TVE le ponía un supuesto “padrino”, un cantante o cantanta que lo llevaba de un lado para otro y le explicaba lo dura que es la vida del cantante o cantanta. El producto, en definitiva, sirvió para poco más que atormentarnos de vez en cuando con los gritos de la
Anoche estuvimos de fiesta, de mucha fiesta, de bastante fiesta. Esta vez pasé de mucamos presentadores que me robaran el protagonismo y di un paso adelante nada más llegar. Así que dejé a todas y todos boquialbertos desde el primer momento , sin tener que esperar unas horas a que hicieran las presentaciones oficialas.
Pues nada, que llevo toda la mañana en un acto, tiatiatia, del que iba a ser yo la super-starlette. Y, clarostá, en lugar de soltar un “con todos ustedes y con todas ustedas, Maggie Wang”, el mucamo presentador se ha tirado cuatro horas cantando loas y alabanzas hacia mi persona (mejor dicho, hacia mi semidiosa). Total, para 


