Y dale con los códigos de colores
¥ Jueves, 22 de Mayo de 2008
Ando la mar de escaso de ideas estos días, que la musa de la inspiración me ha abandonado, la muy puta, para irse con uno de mis mucamos (el de la foto de arriba) aprovechando un despiste tan típicos en mí. Y, aunque parezca mentira, me pongo colorada al pensar en que me pueden pasar estas cosas sin que yo me dé cuenta. Pero es lo que tiene estar rodeat de tanto buenorro, mondié. Y con mimanué getting hotter and hotter jour aprés jour, pues como que la fuga de cerebros (es un decir) igual se me va a descontrolar un poco.
Así que me he ido de compras para superar la cosa esta de las desapariciones inadvertidas. Me ha encantado cierta idea de cierto reloj que no marca las horas ni en digital ni en analógico (o como se diga) sino que tiene un porrón de lucecitas que relucen de rojo según la hora, de amarillo según los tramos de 5 minutos y de verde para los minutillos.
Conste que yo estoy superafavor de cucadas de este tipo, pero es que por mucho que intentaba acertar la hora, como que no daba una. Que para algo soy ciutadan del mon más que nada porque los mapas políticos aquellos que nos hacían aprender de peques, con sus países pintados de colorines, a mí me parecía un pastiche imposible de descifrar.
Así que, mientras, por un lado, me voy a pensar montar una plataforma contra la discriminación de las personas con daltonismo, por el otro, estoy por unirme a la plataforma contra el trasvase (de mucamos, clarostá) o a la del agua para todos (que esto de las camisetas mojadas me motiva también mazo).








