Andan muy mal
¥ Miércoles, 31 de Octubre de 2007
Hoy ando con superprisas, en parte debido a los megamocos que me estoy manejando esta mañana. Y es que no hay nada mejor que volver de una boda con un constipado estupendo, que encanta de atacar por la mañana y que, conforme avanza el día, va remitiendo hasta que a la mañana siguiente vuelve a atacar en plan jevi.
Vamos, os lo comento más que nada por si alguna vez os habiáis preguntado cómo se resfría una semidiosa.
Los que andan también un poco con el cuerpo raro son los camboyanos. Y es que antes, cuando se llamaban kampucheanos bastante preocupación tenían ya con no caer en las bonitas y modernas máquinas de tortura del gobierno de los jemeres rojos. Ahora, con la vuelta al nombre original se ve que han vuelto por los fueros tde la época de antaño o de la colonial.
Ayer hablábamos de la ley que pena el adulterio, que mira tú por donde en lugar de terminar con la mujer apaleada como suele ocurrir en otros sitios, en Camboya van a por el machirulo. Pero mientras en el mundo occidental estamos con la preocupación puesta porque el príncipe Henry caza pajarillos protegidos o porque nos quedamos sin abejas, allí están estresados con el ataque de las abejas asesinas.
Que se empieza con una casa que te comen las termitas, se continúa con unas abejas que se cargan casi a seis tíos (no se sabe si adúlteros o no) y se acaba con la marabunta, la invasión de los insectos y las cucarachas radioactivas, tiatiatia.
Miedo me da, el mundo nos arrolla, jopé.




Andaba yo ayer enviándome un mail para dentro de 15 años, con el servicio nuevo de 


