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Mi mucamo Robin, mirando a ver si se vestía de chulapo o de goyesco

Asombrado me hallaba yo por la mañana al enterarme de que hay gente capaz de todo. Porque una cosa es invertir en arte, que a mí me parece estupendo, pero lo que ya no entiendo es pagar por unos calzoncillos que te hacen parecer como el David de Miguel Ángel, tiatiatia.

Y con este pensamiento sobre ropa de antaño, o de la época colonial, me acordé de que estábamos en pleno Madrileñísimo 2008 II: Más Madrileño todavía (por aquello del bicentenario y tal). Empezamos con nuestra tournée por la mañana, que hasta las 14h en Las Vistillas había agresiones folklóricas de España en general y eso nos motivaba cantidé.

Peeero, oh error, el móvil (léase, movilcamaradefotosydevideos) estaba escaso de batería y, por increíble que pueda parecer en pleno siglo XXI, ningún árbol tenía enchufe para poder recargarlo. Sisisi, te lo digo como te lo cuento, que me lo aseguró mi mucamo vistillero (foto de arriba) ante mi cara ojiplática de “no me puedo creer lo que me estás contando”. En fin, cuanto tenemos que aprender de ciudades más a la última como Río de Janeiro, en la que ahora incluso en los bares van a tener hilo dental, jaté tú.

En cualquier caso, puedo prometer que había muchas cosas grabables, del estilo de algunas chulapas y goyescas indescriptibles o turistas japonesas dando saltitos de alegría al ver las actuaciones. El momento del grupo de la Casa de Granada bailando unos teóricos tanguillos de Cádiz mientras sonaba un cassette del año catapún en el que cantaba El Fary también fue glorioso.

Y nada, después, a comer al VIPS (qué cutre, lo sé), a ver el “Sé lo que hicisteis”, a ver algo más de Eurovisión, a volver a Las Vistillas (estas vez, ya eran grupos de Madrizzz), a tomar un algo, a volver a casa, cenar, ver la tele y ya está.

En fin, que tras tanto trajín folklólico, me da que hoy optaré por las agresiones dragísticas, que en los USA la cadena marica Logo ha decidido seguir la estela de Operación Triunfo y ha puesto en marcha el RuPaul’s Drag Race, que fijo que alguna friki veremos por ahí ¿no?

Y como no sé qué vídeo poner, os pongo el que sigue, demostración de que esto de que mimanué ya pueda meterse perfectamente en sus pantalones está creando escuela.

Mi mucamo teólogo, mirando a ver si el que llega soy yo o Zeus en forma de lluvia

Hoy, 15 de mayo, es San Isidro Labrador, mira tú qué cosas. Así que no pienso escribir mucho.

Aunque esto me trae bonitos recuerdos de la época de antaño, o de la colonial. Si esto no fuera el mundo occidental, un lugar dominado por un catolicismo monoteista, si nos encontráramos en mi tienna juventud, en aquella bonita tierra de Atenas o en la misma Roma o incluso en Gades, estas fechas se aprovecharían para honrar a la diosa Ceres o a Demérter o al propio Osiris en persona, al que sé de buena tinta lo que le mola una fiesta bien montada.

Posiblemente le hubieran levantado algún que otro templo, donde poder ir a pedirle cosas para ver si la diosa en cuestión tenía a bien atenderles y obrar el milagro que tanto anhelan. Hasta cabe la posibilidad de que le hubieran nombrado diosa protectora de alguna ciudad o región, y en su honor marcarían un día del calendario que harían festivo y llenarían el lugar de enga de fiestuquis por todos lados. Igual hasta aprovechaban el día para sacar su imagen en procesión por las calles, para acercar la imagen a quienes la conocen de lejos y, de paso, conseguir algo de publicidad para que en las fechas señaladas y en las no tan señaladas, acudieran al templo a entregar las ofrendas varias, que de algo tendrán que vivir los sacerdotes, digo yop.

En fin, qué bonita época aquella, la de antaño o la colonial. Una pena que el catolicismo sea una religión monoteista donde estas cosas no tienen lugar.

Hay que ver lo irreverente que es alguna gente, mondié.

Mi mucamo franchute, que lo mismo se equivoca con los produit d´entretien que con la colcha

Los pollos y las pollas son unos animalitos la mar de simpáticos que campan a sus anchas en esos bonitos corrales que la industria moderna les ha preparado. Y no, no me refiero a esos corralitos en los que tienen a los pobres y las pobras engordando de mala manera hasta que llega el momento del sacrificio. Ya sabéis que una es una concienciada animala y sólo toma pollas que sean de corral de los de verdad, con piensos modernos o pitas-pitas o lo que sea.

Aunque lo cierto es que su pobre destino sea el de terminar en mi plato, debo reconocer que los muslos de unas pollas que han corrido libres siempre me resultan más apetecibles que los insulsos pectorales de algún que otro pollo cebado sin apenas movimientos.

Y nada mejor que un buen pollo a la coca-cola o a la cerveza o aloranch, aunque ahora nos vienen de los USA vendiéndonos la moto de que el pollo a la lejía es lo mejor de lo mejor. Bueno, realmente nos vinieron con el cuento hace 10 años, pero ahora parece que nuestros señores (y señoras) comunitarios han decidido que igual sí que bien merecen llegar a nuestros platos.

Tras el affaire de los pollos a la dioxina, que tanto juego nos dieron, no estoy yo del todo convencido de que esto nos reporte nada bueno. Una ya no sabe, la verdad, que tras tener que explicarle a mi mucamo franchute que una cosa es que la lejía sea para ellos un produit d’entretien, en Españñña (con su ñ de coññño incluida) de entretenimiento tenemos la Wii. Pero la lejía, no. Así que, por mis partes y tal como nos enseñaba la Piaf, rien de rien.

Además, que yo una polla a la lejía, ahí, toda blancuzca, sin su colorcito rosáceo y su pellejo color canne recubriéndolo, como que igual pone un poco los pelos de gallina ¿no?

¿Y qué pensará el pobre infeliz conforme se acerca el momento `hostión´? ¿ein?

Igual el chico de la foto de arriba no tiene muy claro la importancia de la velocidad cuando quieres conseguir ciertas cosas. O igual sí que lo tiene claro y su intención es, ni más ni menos, estamparse con la minimoto lo más rápido posible y terminar con la chorrada esta de saltar más que nadie, nuzé.

Hay quien se plantea la forma más rápida de cargarse el trabajo de excavación de días y no encuentra nada mejor que cargarse el muro de contención que les separa del río de al lado. Y, en este punto, tendriamos que contar con la inestimable ayuda de la Vicen para iluminarnos sobre las ventajas que tiene construir junto al Turia, que me da que no le plantearán estos mismos problemas, digo yop ¿no?

O está aquel que ha decidido vivir deprisa, beber hasta reventar y hasta diseñarse su propia tumba personalizada con su marca de cerveza favorita (si me pagan pasta, pongo el nombre, jurjur).

Los hay que prefieren la velocidad en un modo un tanto menos peligroso y se plantean cosas tan interesantes como probar quien es más rápido en la cosa esta llamada mecanografía. Y es que los hay que hasta montan competiciones online para ver quien es más rápido en esto de teclear palabras, ya ves tú a qué cosas.

Y es que, en definitiva, todos (y todas) sabemos lo rápido que cualquier puede cagarla.

Un fotograma sacado al tuntún de entre los vídeos. A ver si adivinas de cual, jurjur
Como el sábado por la mañana hicimos repaso completo a los participantes en Eurovisión, pues ya como que tengo mi composición de lugar completa para ver qué me interesa más o menos, que tiende a ser menos que más, la verdad.

Por mero orden alfabético, que nada de preferencias, las que más me molan este año son las que siguen.

01. Alemania: no me preguntes por qué, porque la canción es como un poco más de lo mismo, pero el vídeo este en el que ellas están vendiéndole la mansión al chico este me hizo gracia. Pero vamos, la meto en la lista para que salgan 10 en total.

02. Azerbaiyán: otra canción del montón, pero el lío gay este que se traen el ángel y el demoño me mola. Espero que pasen a la final, porque fijo que su puesta en escena precisará de dos visionados para poder apreciar los bonitos detalles.

03. Bosnia-Herzegovina: canción naïve donde las haya, que por alguna extraña razón a mí me gusta bastante. Y sí, la gallina también se la llevan al escenario de Eurovisión. Lo que ya no me mola es que a las ancianas también se las llevan, lo cual dejará fuera a los buenorros del vídeo.

04. Bulgaria: Lo de este país con la música chunda-chunda debe tener algún origen extraño que a mí se me escapa. Tras la mujer chillona del año pasado, ahora mandan una versión mejorada.

05. Dinamarca: canción normalita que me encanta, sisisi. Y el chico creo que es de lo mejorcito de este año.

06. Francia: Vuelve a enviar una canción en inglés, con lo suyos que son ellos, ya ves tú. La canción es rara, no tanto como la del año pasado, pero mola igualmente. Lo que ya no sé es si cantará con la barba y la peluca o no.

07. FYROM: Por un año, y sin que sirva de precedente, no me voy a indignar cuando Macedonia pase a la final, que siempre pasan aunque envíen una mierda pinchá en un palo. Y, este año, al menos en el vídeo enseñan algo de chicha masculina.

08. Irlanda: Aunque la canción no valga un pimiento, el espectáculo está garantizado y que, por fin nos pidan disculpas desde Irlanda por Johnny Logan y el Riverdance, debe ser recompensado.

09. Islandia: La canción es lo de menos, pero es que en el vídeo se les nota taaanto que están pidiendo el voto gay… Y yo, como me mola el vídeo, y soy así de fácil, pues he caído y los meto en el top.

10. Turquía: Esta también es de las que me mola sí o sí.

Como comprobaréis, ninguno de mis superfavos ganará este año eurovisión. Y es que los gustos de las semidiosas se ve que no se corresponde casi nunca con el de los (y las) mortales, tiatiatia.

Mucamo que me llevaba yo a Yemen con la de Saba, prueba de que el palacio estaba allí y no en Etiopía

Yo quería hablar de lo que más me motiva, que ya sabéis de sobra que es el dinero (que, todo sea dicho, también sabéis que me sobra). El dinero es ese invento tan estupendo que sirve para cosas maravillosas como cambiarlo por ropa cara, perfumes caros, caviar caro y medios de transporte aéreo caro, sin olvidar que también sirve para contratar a estupendos mucamos que te hagan las tareas del hogar que cualquier semidiosa posmoderna comme muá precisa.

Yo pensaba que eso era algo que la gente tenía bastante claro, pero también entiendo que la gente que tiene casi tanta pasta como yo casi que no sepa en qué emplearlo y decida comérselo, como cierta chica colombiana. No obstante, ella misma nos ha demostrado que es mejor emplearlo en comprar cosas caras, porque comérselo como que produce malestar estomacal.

Bueno, yo iba a hablar de ello, pero resulta que me ha llamado mi mucamo arqueólogo para mostrarme su indignación ya que a cierto equipito de aficionados les ha dado por desmentir mis afirmaciones sobre que la Reina de Saba tenía su palacio en Yemen. Ahora dicen que lo han descubierto en Etiopía, ya ves tú. Vamos, ¿acaso se atreven a decirme a mí donde me tomaba copas con la mujer esta? ¿ein? ¿acaso han encontrado algún graffitti que ponga “hola, soy la Reina de Saba y viví aquí y no en Yemen”? Pues no, que no me vengan con cuentos, endeveee.

Y es que me da a mí que esto del inminente estreno de Indiana Jones está haciendo que más de uno (y una) se emocione en exceso.

Phelps, que para tener un punto de distinción, se nos ha hecho sireno

Las fotocopiadoras fueron un negocio estupendo cuando vieron la luz. De repente, miles de estudiantes se dieron cuenta que no hacía falta gastarse un pastón en un libro para poder estudiarlo y ni siquiera tenías que hacer cola en la biblioteca para poder consultarlo tranquilamente sin que ninguno del resto de la clase te lo quitara. Podías coger el libro de un compi y fotocopiar todo cuanto te interesara.

Lo cual, para las concienciadas socialas de verdad como yo, supuso un avance estupendo porque permitía a numerosos iletrados (e iletradas) acceder a conocimientos y poder mantener una conversación inteligente con más personas más allá de tu círculo íntimo de las 250 mejores amigas.

Después, hubo otra serie de movimientos a fin de poner a disposición de más público otras cosas que ya no me molaron tanto. Me refiero a que Armani y algunos más decidieron abrir su negocio desde la alta (y exclusiva) costura al prêt-à-porter, e incluso sacaron líneas más baratas y todo.

Y vinieron los listos de EasyJet, Virgin y demás a poner al alcance de cualquiera un viaje en avión, con la consecuente masificación del tráfico aéreo, con lo que eso contamina el medio ambiente de gases, ruidos y tal. Pero, al fin y al cabo, me dejaban los hoteles de lujo a precios desorbitados que creaban una bonita barrera invisible que impedía la interactuación megarrica-pobra de facto.

Lo que ya no sé si me hace mucha gracia es la idea de los chicos (y chicas) de Flysharing. Y es que se han montado una empresa para poner al alcance de la mayoría los jet privados, tiatiatia.

Y, clarostá, esto ya me crea una desazón que no te veas, porque yo como que siendo semidiosa olímpica siempre tendré ese punto de distinción, pero me solidarizo con todas las megarricas a las que igual no les queda otra para reivindicarse en su condición que la de pagar burradas de dinero por las matrículas dubaitíes de las que hablábamos el otro día.

Me da que vamos a tener que comenzar a usar alguna que otra táctica de boicot disimulado.

Dentistas, que también insisten en que le enseñemos lenguas

De todos (y todas) es conocido (y conocida) mi gusto por las lenguas, que me viene de lejos, porque creo que las lenguas son unas cosas muy bonitas que inventó el Monstruo del Espagueti Volador para comunicarnos y hacer guarreridas diversas. Y también es de todos (y todas) conocido (y conocida) mi proverbial falta de interés en soltar pasta para todo aquello que no lleve el bonito sello de Ungaro o de Balenciaga.

El caso es que el mucamo lingüista me ha dicho que hay una web así como que guay llamada italki que, a modo de esa cosa tan de moda que son las redes sociales, nos ponen lo mismo a aprender español, que zhuang, que malgache.

Y, clarostá, uno llega y ve que te dicen algo de “idioma parceiro”, un “èl cambio la foto” y que la hora local es “5/7/2008″ y la cosa echa para atrás. Pero después, indagando algo más, te das cuenta que rumano, lo que se dice rumano, te lo pueden enseñar tanto Joe como Iur (que le da otro sentido a lo de “enseñar”) y te emocionas de mala manera. El problema viene al encontrarte con que esos de español más bien poco y que la que de verdad te puede enseñar es una tal ardilla, que por la foto me da que es la reencarnación rumana de la señora Fletcher. Y yo por ahí no paso, nonono, que me saca todos los muertos del armario y me hunde en la miseria.

Así que abandono la idea de las lenguas, y vuelvo sobre lo de que en el pueblito de las montañas del interior de Castellón deberían tener escaleras mecánicas para superar las cuestas, sisisi. Que se ve que la idea me la han copiado por Noruega, pero para no pagarme royalties han hecho su propia adaptación.

Uno de la guardia suiza, que no andaba por el pueblito, pero no me hubiera importado...

Aprovechamos la estancia en el pueblito de las montañas del interior de Valencia (la Serranía que la llaman unos, la Churrería que la llaman otros) para hacer visitas varias a distintas zonas y pueblos bonitos de ver al estilo Chulilla o Chelva, que esto de que te llevaran de visita a los sitios para estar tol día metido en casa como que no era muy estimulante.

Pese a no encontrar ni una tienda de Zegna, ni siquiera de esas de factory, para dar rienda suelta a mi afán gastador, debo confesar que nos lo pasamos estupendamente viendo como las viejas glorias terminaban hasta arriba de agujetas al minuto y medio de ponerse a bailar.

Ya ves tú, eso les pasa por no tener entrenador personal que les haya mantenido en forma. Bueno, ni tienen entrenador personal ni orientador profesional ni product manager (que ahora se llevan mucho los product manager) que les haya hecho un estudio en condiciones para lanzar la tienda Ajevo de souvenires, como han hecho los de la Guardia Suiza. Ahora, en las ceremonias que hacen, tienes el tenderete de la Guardia al lado para adquirir las cosas que veas necesarias, sisisi.

Yo siempre he sido superfán del ejército del Papa, por aquello de ser tiernos mancebos ( de entre 19 y 30 años), buenorros, solteros, y con la moral bien recta. Espero que ahora que tienen tiendecita les exijan además tabletita de chocolate (de la de verdad, no de la de cacao) para poder así hacer unos bonitos calendarios y venderlos como churros, que aunque los de la fiesta estuvieran algo mayores, no debemos negar que algunos churros de nuevas generaciones andan la mar de estupendos, sisisi.

Mi mucamo subastador, reflexionando si invertir en matrículas o en piedrecitas del paisaje

Ya mañana con más tranquilidad veré si os cuento mi estancia en las montañas del interior de Valencia que ahora ando la mar de ocupado con la indignación que tengo debido a que aún hay campos donde mucha gente sigue atreviéndose a desafiarme.

Y es que me he quedado un tanto atónito, por no decir boquiabierto o patidifuso, con los movimientos pecuniarios. Se ve que con esto de que el mercado del arte lo tenemos copado la Tita y yo, los ricos saudíes (ricos, no ricas) están invirtiendo en el bonito mercado de las matrículas de coches.

Así,  tras pagar más de 14 millones de dólares por la matrícula con el bonito número 1, hubo una encarnizada pelea por el bonito número 5 (casi 7 millones de dólares) y ahora han pagado casi un millón por una que pone 50G, que no sé muy bien el interés que tiene, pero que según los medidores de contraseñas, tiene una seguridad baja y recomiendan cualquier otra.

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